Un comerciante mató a un joven de 18 años cuando este, junto a un cómplice, intentó robarle, informaron en la Jefatura de Policía de Montevideo. El hombre pasó la noche detenido y hoy declarará ante la jueza de turno.
Una violenta rapiña ocurrió en un autoservicio ubicado en las calles San Martín y Antonio Machado, en las primeras horas de la tarde de ayer.
Dos delincuentes ingresaron al comercio y tomaron de rehén a una clienta, a quien le colocaron un cuchillo en el cuello.
El dueño del comercio no se dejó intimidar por los rapiñeros. Tomó un revólver calibre 38 y le disparó a uno de los asaltantes, alcanzándolo en el pecho.
Los dos delincuentes intentaron huir, pero el que recibió el impacto de bala cayó muerto a la cuadra. El otro, menor de edad, fue detenido.
El caso, que ocurrió en jurisdicción de la seccional 6ta., está ahora en manos de la Dirección de Investigaciones.
La cliente que estuvo presente en el hecho y fue testigo, con el "revuelo" generado huyó del comercio y hasta anoche no se había podido dar con su paradero. "No se tiene nombre, dato ninguno de esa testigo, que ahora es buscada para que pueda prestar declaración, ya que según el comerciante estuvo presente en el hecho. Pero con el revuelo de que los delincuentes salen corriendo y los tiros, la mujer salió corriendo también y no se sabe quién es", afirmaron fuentes policiales.
Se prevé que la Dirección de Investigaciones conduzca hoy al comerciante al lugar del hecho para realizar la reconstrucción.
Ayer, la jueza de turno, Adriana de los Santos, se constituyó en el lugar del hecho y conversó con el encargado del negocio sobre lo sucedido.
Ya son varios los casos de comerciantes que atraviesan por esta situación, y son juzgados de diferente manera, según la legítima defensa. Entre otros se recuerda el caso de un vecino que terminó con la vida de un delincuente en Palermo.
También está el caso del dueño de un supermercado que mató a un ladrón cuando quería robarle en el barrio Manga. Aparece el caso del sereno que mató a un ladrón por la espalda y fue procesado, otro sereno del Cilindro Municipal, y también un vecino que disparó a un hombre que quiso robarle, en Paso de la Arena, mientras este se dirigía a su casa. Un caso que tuvo mucha repercusión fue el del óptico Juan Mariño, que dio muerte a un joven que quiso robarle, y cuyo juicio pasó por varias idas y vueltas (ver recuadro).
Un caso referente
Uno de los casos más complejos sobre la aplicación de la legítima defensa fue el que tuvo como protagonista al óptico Juan Mariño, que primero fue absuelto, luego procesado con prisión y hasta con un pedido de condena de 13 años y ocho meses de cárcel y finalmente fue dejado en libertad por la jueza del caso. Mariño fue abordado cuando salía del gimnasio, en Evaristo Ciganda y Suárez, por tres individuos, que le exigieron el dinero. Sin embargo, desenfundó un arma, con la que mató a uno e hirió a otro. Cuando quedó en libertad dijo: "Espero que mi caso siente jurisprudencia y sirva a futuro".